19.9.04

3 días en CPH... back to Emdrup

Bienvenidos a mi casa... eso parece que estoy diciendo en esta foto. Y realmente la siento así: Emdrup es mi casa.

Lo fué de enero a junio de 2002, en mi periodo Erasmus. Y como todos los que hemos vivido allí, Emdrup te marca... ya eres un "Emdrup viking" para siempre.

Por dentro, todo sigue igual... pero todo es diferente. El pasillo, las habitaciones, las cocinas... incluso siguen allí los mismos posters de nuestra época... las postales que enviámos siguen enmarcadas en el corcho de enfrente de las puertas de las cocinas... tantos detalles.

Pero es diferente... ya no aparecerá Mark, Egil o Martijn por el pasillo. Guillaume y Sara ya no están... The French Connection no hacen ya la cena en la cocina azul... Jaime no se levanta al mediodía.

Se echa de menos a Marta, Elena, Fati y Angie... tantos ratos juntos. Leanne y mi neighbour, Vicky, ya no presumen de Canadá... hasta te parece que Justin va a aparecer bullshitting en cualquier momento.

Te crees que Hans sigue en su habitación estudiando, tan serio... que Gin y Wiktor tambien rondarán por allí... y hasta piensas que si no ves a los asiáticos será porque han cenado ya... Trang y Yen, porque Loan y Sirathai nunca salen de la habitación.

Irene ya no grita ni canta, y bueno... Almudena estará con su novio alemán.

Todos se han ido... bueno. Todos no... jeje, aún está Peter, pero este merece capítulo aparte.

Y es que Emdrup sigue ahí, en nuestra memoria... aunque las cosas están cambiando, como podeis ver en la foto, y nos han robado bastante cesped para hacer un aparcamiento... una pena, la verdad.



Pero bueno... dentro uno revive todo lo que estos pasillos han visto... que ha sido mucho.

Muchas fiestas: fiestas porque sí, fiestas de cumpleaños, fiestas de bienvenida, de despedida...

Muchas carreras para coger el H a y 11, a y 31 o a y 51... y si había suerte, el H+ tres minutos más tarde... sí, os hablo del tren, que pasa al lado de la residencia.

Muchas noches de vuelta de marcha, a las tantas, buscando las cocinas para comer algo...

Muchas historias, tantas como habitaciones, tantas como personas que hemos vivido ahí.

Siempre es un placer volver a Emdrup... hasta huele igual!, es, eso sí, una sensación agridulce porque la gente que entra y sale de cada puerta ya no es tu gente, pero sabes que esa es tu casa. Y nadie te quitará el derecho a andar a tus anchas por ese pasillo en el que TÚ también has puesto tu granito de arena para cada historia que sus paredes han vivido.
Y la excusa para volver esta vez?, pués una cena... cena con el único superviviente de todo aquello: Peter. Eso sí: la lasagna que preparó Sarah estaba de 10!, y los vinos que Peter guardaba para la ocasión... mmmm!


2 comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

Casi me emociono leyéndolo, porque también fué mi casa (bueno a veces creo que todabia lo es) y también me da la sensación que siempre podré volver y seguirá siendo mi casa, porque ni siquiera en mi verdadera casa he vivido con la intensidad con la que lo hice en emdrup. Se que algun dia volveré, aunque todabía no estoy preparada para entrar y no ver a mi gente, ir a mi habitacion y que sea de otro, mi cocina, mi armario... pero encontrar a estraños allí todabía seria demasiado duro para mi... y me da la sensación que cuando quiera ir ya no existirá eso si algún dia estoy preparada, que lo dudo... y me daría mucha pena que desapareciera (que por ciero he oido que podria ser pronto...)
Speedy (que por cierto en emdrup me pusieron este nick y aqui sigue conmigo...)
Siempre an emdrup viking!!!

10:22 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

10:22 p. m.  

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