20.8.05

Inundados.

Llevaba ya unos días debatiéndome entre algún que otro post que ya había pre-escrito en mi mente.
Cierto es que ninguno me parecía lo suficientemente interesante. Posts para cumplir el expediente... eso sí, nada que contar acerca de lo vivido en los últimos días. Serian posts acerca de reflexiones o de historias pasadas.
Pero a veces, de sopetón, pasan cosas que no pueden dejar de ser contadas.
Y fue ayer. Afrontábamos en la heladería el tercer día consecutivo con una sola vitrina. El martes se rompió el cristal de una de ellas y nos vimos obligados a poder exponer solo 24 sabores... ya tendría que haber llegado el cristal nuevo, pero nada.
Así que la semana no había empezado nada bien... pero bueno, poco podíamos hacer nosotros más que esperar y llamar de nuevo a la empresa suministradora (el cristal venía de Barcelona, no podía llegar tan rápido, paciencia)
Así que serían las tres de la tarde. Casualidades del déstino (si es que existe) habían hecho que aquel fuera uno de los pocos días del año en los que mi hermana y yo abrimos juntos la heladería.
Ella, fuera, atendiendo a los posibles clientes. Yo, dentro, en el obrador. Estaba haciendo kinderbón. Metido en ese rinconcito de la mesa, tranquilamente con mi batidora y mis cubos de mix blanco, de repente empezó a caerme agua del techo.
-"Ups!, el aire acondicionado!"-
Fue lo primero que pensé... miré al techo y me di cuenta de que ahí, donde estaba cayendo agua a chorros, no había ningún aire...
Mi hermana ya se había dado cuenta de que estaba cayendo agua... -"qué hacemos, qué hacemos?!!", aquello no paraba.
Tardamos quizá un minuto en reaccionar y empezar a poner cubos y a retirar todo lo que había en esa esquina. Al menos 12 kilos de azúcar, la máquina de hacer gofres... de repente estaba empapado.
Mi hermana y yo sin saber que hacer. -"Qué hacemos?, a quién llamamos?"-
-"abro la trampilla por donde está cayendo el agua?"-
-"no, puede ser peligroso... y si te cae todo el peso encima?"-
Mi hermana se reía... -"me río por no llorar"-
qué hacemos!?
Un desastre... el suelo empezaba a llenarse de agua. En pleno caos, mi hermana aun atendió a un cliente, mientras yo salí corriendo a cerrar la cancela. Joder!, no podíamos estar atendiendo a nadie!
Seguía toda esa agua cayendo. Aun preguntádonos el uno al otro a quién llamábamos, decidimos que lo que teníamos que hacer era meter los helados en el congelador y apagar la vitrina: estábamos con riesgo de que hubiera un cortocircuito.
Así, mientras aquello cada vez parecía más una piscina, corríamos de la cocina a la vitrina y de la vitrina a la cocina cargados con las cubetas... mis pies estaban cada vez más llenos de agua y la desesperación aumentaba.
Al fin, decidimos que llamar a mi padre era inútil (estaba en la playa). Sin dudarlo un segundo más marqué el 112.
Increible, pero con un local literalmente inundándose, me dijeron que debía ponerme en contacto con la empresa que suministre el agua... (??!!). Ayuda!, ayuda era lo que necesitábamos!
Mi hermana volvió a llamar y la respuesta fue la misma... mientras, casi me mato subido en una silla con los pies mojados buscando la guía de teléfono para buscar el número de los bomberos. Jamás se me va a olvidar que es el 080.
Mientras el agua ya llegaba al salón y se había producido el primer cortocircuito, tuve que buscarme la vida para subir a la azotea, donde tenemos un depósito en las propiedades de una vecina (tenemos su permiso, obvio), para ver si aquello estaba bien... no sabía que hacer. Y si había reventado?, y si había alguna llave que cerrar?
Desagradable... otro post por sí solo merece el vecino que me tenía que dejar entrar en la azotea, pero no quiero volver a poner a pensar en ello. El caso es que cuando subí y cerré una llave que vi en aquel depósito, ya no sabía que pensar, porque el mismo parecia estar normal, sin ningún tipo de avería.
Al bajar, ya estaban los bomberos en la acera... Menos mal que los llámamos. Ellos consiguieron cerrar todas las llaves de paso, abrir la trampilla donde caía el agua, encontrar el tubo que estaba seccionado y desviarlo hacía el fregadero...
Por lo visto, debido a un cambio de presión, un tubo de goma que está unido a uno de metal había saltado. Algo simple a toro pasado, pero durante aquella interminable media hora, parecía el diluvio universal sin solución.
...
Así, los bomberos se fueron y allí nos quedamos mi hermana y yo, armados con sendos escobones retirando litros y litros de agua a la calle... el susto había pasado.
Y de esa manera, empapados de agua, yo descalzo, con la cancela echada, sin luz de nigún tipo y barriendo hacía la calle aquella autentica piscina, todavía entró una chica preguntando si estaba abierto.
¿No es verdad que la realidad supera siempre a la ficción?

8 comentarios:

Blogger UnderPressure dijo...

Pues vaya tela, tio. Y me extraña que no entrara algun otro en medio de todo el follon pidiendote un Dyc Cola o algo asi..

6:19 p. m.  
Blogger danirmartin dijo...

Mientras que el Dyc no lo pidiese con agua...

6:21 p. m.  
Blogger Estrella Marinera dijo...

vaya susto ke han de haber pasado tu hermana y tu... como te decia lo bueno ke no paso a mayores...
un abrazo
y viva Mexico!!!

7:31 p. m.  
Blogger Laia dijo...

Dios!!Que mal lo debisteis pasar!!Me alegro que al final encontrarais solución y no llegara la cosa a ser peor!!


Sobre lo de Dinamarca, espero que tengas razón y se me pase pronto la morriña...Si no me veo haciendo las maletas otra vez dirección Dinamarca... :S

En Diciembre vamos a ir una semanita, asi que confio que en esa semana con ayuda del frio y algo más empiece a recordar pq prefiero vivir en Spanien...

Un besote

10:57 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

lo siento, voy a ser malo, MUY MALO, y lo lamento, lamento tu inundación y lamento que las circunstancias me obliguen a ser MALO: acabo de salir de la ducha, despues de una tarde muy humeda... de hecho termine absolutamente empapado, seguro que mas que tu. pero es que antonio nos metió debajo de un salto impresionante de agua que nos terminó de empapar. gritabamos extasiados los doce del bote, queríamos mas, y mas nos dió metiendonos debajo de otro salto y mas nos dió yendo a contracorriente lo que hizo que una especie de ola de agua dulce inundara por completo el bote y nos subiera mas la adrenalina... segundos despues la calma emocionante de dejar atras las indescriptibles cataratas de río iguazu en misiones, argentina... tenés/eis que venir.

yours

f.

2:46 a. m.  
Anonymous lokura dijo...

Solo 24 sabores... SOLO! ha de ser la bomba ir a tu heladeria. Esque me ha impresionado.. solo 24 sabores, nabrazo

3:10 p. m.  
Anonymous nairoa dijo...

Algo parecido me paso en la tienda hace ya tiempo, llegamos y se habia inundado durante el fin de semana, el techo de placas todo derrumbado sobre las maquinas scanners,,,,, las harinas y sopas que era lo que habia en ese pasillo todo mojado y encima la gente aporreando la puerta y preguntando que por que no abriamos que ya eran las nuevce y no podian comprarles los bollycaos y donuts a los niñossssssssss
Menos mal que nos dio por reir y literalmente nos estábamos meando de risa mientras sacábamos cubos y cubos de agua y placas de corcho asquerosamente mojadas.......
Y para postre el supervisor dándonos prisa para que arregláramos el desastre y abriéramos lo mas pronto possible....Será posible¡¡¡¡¡¡¡
La gente no deja de sorprenderme en su egoismo.......
Mi tia me dijo cuando empeze en esto del comercio que a partir de ese momento conoceria a la especie humana y tenia razón.....
aunque siempre hay algun cliente que te compensa por los demas....
Un saludo, te leo asiduamente.

9:04 a. m.  
Anonymous Ariel dijo...

Vaya tela...Bueno al menos me demuestran que los bomberos sirven para algo bueno...jejeje

8:48 a. m.  

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