27.12.05

Lost in translation.

Cuando llegamos, sólo había sitio para nuestro coche. Todos los de los demás estaban ya aparcados, encima de la acera, enfrente de la casa.

Dejo los zapatos en la entradilla, junto a la mayoría de los del resto de invitados, me coloco mis zapatillas y entramos.

Tíos, tías, primos, primas, sobrinos, sobrinas... gente. Sarah me dice que hay que saludar uno por uno. Todas las caras son conocidas, hubo un entierro hace más de un año. Goddag a todo el mundo. Apretón de manos suave. Algún God Jul, hay quien sonrie más, hay quien lo hace menos... hay quien ni mira. Ningún apretón es fuerte.

Esperamos para sentarnos. Hay que elegir bien el sitio: nunca se sabe a quien vas a tener enfrente y a uno de tus lados, porque está claro que junto a tu silla sí que estará tu novia. Todo el mundo se ha sentado ya y la silla de mi derecha sigue vacía.

Finalmente se sienta a mi lado la tía de Sarah, la hermana de mi suegra. Posiblemente Seguramente la que más cariño me tenga en ese inmenso salón salvando, claro está, las dos personas de mi izquierda.

Empieza el ritual. Alguien pregunta, yo escucho, Sarah traduce, si sé la respuesta en danés la digo, si no, Sarah traduce. Alguien comenta algo acerca de que si entiendo más que hablo, respondo que "ja" asintiendo con la cabeza y con media sonrisa. Comentarios acerca de posibles viajes a Sevilla... -"sí, hay aeropuerto"-, puntualizamos.

El almuerzo sigue. No dejan de pasar platos. El run-run de la sala cada vez es más fuerte. Mi concentración no es ilimitada: de la cocina llega una fuente con remolacha y la que la lleva la deja enfrente mía: me dice algo y yo respondo "ja, tak". Sarah me comenta que era un chiste: "hasta que no llega la remolacha no empieza la fiesta" (??)

El pantalón empieza a apretar más de la cuenta. Aquello no es atún, sino los mofletes del cerdo... lo dejo a un lado. -"Sí, es verdad que en España se comen los cojones de toro"-, Sarah traduce, yo asiento, el botón aprieta mi estómago, más platos. hablan saben inglés, pero Sarah traduce, yo respondo, Sarah vuelve a traducir. Alguien me dice algo, yo asiento. Espero que asentir haya tenido sentido como respuesta valida.

Pasa un rato. Listo el cupo, suficiente, el español ya ha tenido la atención necesaria. Silencio a mi derecha, silencio enfrente... Aun así, cuando Sarah me dice que se va al servicio me entra pánico. La silla de la derecha vacía y miro a mi alrededor: Estoy, pero tan lejos...

Sarah vuelve a entrar por la puerta. Nunca nadie tardó tanto en ir al baño.
Sólo son las tres de la tarde.

notas de diccionario:
Goddag: Buenos días, aunque se dice a todas horas.
God Jul: Feliz Navidad.
Ja: sí.
Ja, tak: sí, gracias.

6 comentarios:

Blogger grelinno dijo...

ufff! me has agobiado y todo... de verdad, qué agustia, qué angustia, me imginaba a mi mismo en esa situción (las he vivido semejantes en purito español y ya me desquician)y e sque casi e da algo antes de terminar el post... ¡nunca he leído tan rápido uno de tus post!!! es sí, me quedo con ese "hay quien sonrie más, hay quien lo hace menos... hay quien ni mira", creo que es de lo mejor que has escrito nunca.

Un consejo: en esas reuniones (en las que sean), si la mesa es rectangular o cuadrada, lo mejor es sentarse enfrente de la persona a la que no quieres perder de vista y que queires que sea tu referente en la conversación, al final se habla más con esa persona que con la que tienes al lado.. eso sí, si la mesa es redonda pues como que no, a un ladito o a otro, pero siempe a un ladito... BESOTES y un "ya pasó, ya pasó" tranquilizador para tí.

12:43 a. m.  
Anonymous ariel dijo...

Bueno primo, ¿qué decirte de todo esto? Pues que una vez ya lo comentamos. Mi consejo fue que estudiaras danés, que aunque lo hable menos gente que el catalán, tú deberías sacarle provecho, más que nada para estas situaciones. Sabes que las vas a tener que pasar cada año...

Por otro lado, supongo que año tras año la cosa debe "suavizarte" y finalmente llegará un momento en el que te hayas "acostumbrado" y todo sea más llevadero, no? Piensa además que cuando tengas un hijo, ya tendrás alguien más con quien poder hablar en castellano. ¿Se nota muchoq ue tengo ganas de ser "tía"?...jejejeje

Mil besos amore, y vuelve ya a España!!!!

9:59 a. m.  
Blogger Laia dijo...

Jajajaja!!!
Pq será que la situación me es familiar!?
Lo has descrito perfectamente, sobretodo lo del baño...Yo le tengo pánico a ese par de minutos es los que Sebastian va al baño:
Es en ese momento cuando parte de la gente te mira como si trataran de estudiar a ese "bicho raro que viene de España", eso si sin dejar de sonreir, mientras que otra parte de la gente simplemente gira la cabeza mirando en dirección contraria.

Estudiar danés??Yo tengo pensado empezar este año que entra en el club escandinavo,pq me pasa como a ti, entiendo más que hablo.

Aunque entre tú y yo, a mi me da que quien nos mira ahora como si fueramos bichos raros, nos segirán mirando del mismo modo, solo que entonces seremos bichos raros hablando danés.

By the way...Me consuela saber que no soy a la única a la que no le hablan en inglés, aun sabiendo hablarlo, empezaba a pensar que era algo personal contra mi...

Besotes desde Barcelona:

Laia

11:12 a. m.  
Anonymous LA DiviNa GiLda dijo...

y yo que me acabo de enterar de sara de lo del danes de que estas fuera de que.... en fin que parece que te tengo bastante menos calado de lo que pensaba!! tendre que tirar patras el blog!!1 si es que menudas tareas que me dais!!

12:47 p. m.  
Anonymous maggie wang dijo...

jaté tú, que didiomas por el mundo, tiatiatia... A mí es que eso de las lenguas siempre me ha parecido algostupendo. Arriba las lenguas!!!

8:57 p. m.  
Anonymous karla dijo...

Dani e Sara,
Um 2006, cheio de coisas boas. (Uma viagem a Lisboa, por exemplo)
Beijinhos aos dois e, até para o ano.

4:44 p. m.  

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